Sant Gregori, situado en la comarca del Gironès, goza de una conectividad privilegiada gracias a su cercanía con la capital. Su principal eje de comunicación es la carretera GI-531, que atraviesa el núcleo urbano conectándolo con el Valle del Llémena y Girona. Además, el municipio dispone de un acceso estratégico a la autopista AP-7 (E-15) y la autovía A-2, facilitando el transporte hacia Barcelona y Francia. A nivel local, vías como la GI-535 y caminos vecinales aseguran la movilidad fluida hacia urbanizaciones y zonas rurales del entorno.